El periodista de Bloomberg Mark Gurman asegura que Apple se interesó por los dispositivos plegables hace unos diez años, mucho antes de que saliera al mercado el primer «clamshell» Galaxy Fold en 2019. Los primeros prototipos del dispositivo plegable de Apple tenían unas dimensiones más cercanas a las del iPad Mini que a las de los smartphones convencionales.
El exingeniero de Apple Radu Reit ha contado al Financial Times que la compañía tuvo la capacidad técnica de lanzar un dispositivo plegable hace ya diez años, pero entonces solo la fabricación de la pantalla habría costado «miles de dólares». Apple esperó el momento adecuado en el que la tecnología permitiera hacer un «clamshell» razonablemente resistente y no demasiado caro.
Mark Gurman también ha señalado que en las primeras fases del desarrollo Apple esperaba que el iPhone Ultra saliera al mercado con un precio no superior a 1.999 dólares, para no superar el umbral psicológico de los 2.000 dólares. Ahora, según sus datos, la compañía baraja un precio en torno a los 2.100 dólares, y la configuración más alta podría llegar a costar 3.000 dólares.