El líder del Nuevo Partido Democrático de Canadá, Avi Lewis, ha pedido al Estado que compre BioWare a Electronic Arts y garantice al estudio el apoyo necesario con cargo al presupuesto federal para que pueda seguir trabajando en sus juegos.
El interés del político canadiense por este asunto se debe al origen del estudio: BioWare se fundó en Canadá y llegó a tener varias oficinas en el país.
El cierre del mítico estudio BioWare tras 30 años de actividad ha levantado mucho revuelo en la red: alguien de la plantilla filtró el tráiler conceptual de Mass Effect 4, probablemente con la esperanza de que apareciera alguien dispuesto a comprar el estudio junto con los derechos de la franquicia, y en internet ha aparecido una petición para salvar la saga que ha compartido, entre otros, Daniel Casey, guionista de la futura serie basada en Mass Effect. En el momento de la publicación, la petición superaba las 50.000 firmas.
Electronic Arts, hoy propiedad del Fondo Soberano de Arabia Saudí, no vende los derechos de sus franquicias y prefiere guardarlas a la espera de tiempos mejores. En su catálogo figuran sagas como Dead Space, Titanfall y Mirror's Edge, y a esa lista se han sumado ahora Mass Effect, Dragon Age y Jade Empire.