El medio Digitimes ha informado de que Intel planea subir los precios de sus procesadores un 10%. Según las informaciones, el cambio entrará en vigor el 5 de octubre.
Según fuentes del medio, este nuevo aumento de precios está relacionado con la nueva estrategia de la compañía para incrementar sus ingresos. Intel planea aumentar la rentabilidad de sus productos en lugar de centrarse en el crecimiento de su cuota de mercado.
Las fuentes de Digitimes también han señalado que la compañía tiene previsto recortar entre un 5% y un 10% de su plantilla en octubre. No obstante, según las informaciones, Intel contratará nuevos empleados en paralelo.
Digitimes también afirma que el fabricante está considerando dejar de dar soporte a los chips de la gama Small Core, que incluye CPU de bajo rendimiento pero eficientes energéticamente de las familias Celeron y Atom. Por lo general, se utilizan en dispositivos como cajas registradoras y equipos industriales que no requieren mucha potencia de cálculo.
Las fuentes del medio han informado de que la compañía sigue de cerca la rentabilidad de los procesadores Small Core y planea mantener únicamente las gamas que generan beneficios notables. Según fuentes del sector, si Intel realmente dejara de fabricar los Celeron y Atom, Qualcomm y MediaTek, fabricantes de procesadores ARM, planean ocupar su lugar.
No es la primera subida de precios de la compañía este año: en el primer trimestre de 2026, el fabricante ya aumentó el coste de sus productos un 10%.