Las acciones de Alphabet, la matriz de Google, se han desplomado hoy tras la publicación de sus resultados financieros, mientras que los títulos de Microsoft han esquivado esa suerte. Los resultados trimestrales de Microsoft han superado las expectativas y, a ojos de los inversores, ese crecimiento parece sostenible. Las cifras de Alphabet, en cambio, han sido flojas y apuntan a una posible desaceleración del ritmo de crecimiento en los próximos trimestres, lo que ha asustado a los accionistas de la compañía.
Fuente de la imagen: unsplash.com
El crecimiento de las ventas de la plataforma en la nube Microsoft Azure ha superado en unos 300 puntos básicos las previsiones de los analistas. Las ventas de este segmento clave han aumentado un 48 %. La dirección de la compañía prevé para el trimestre en curso un crecimiento de las ventas de Azure del 49–50 %, cuatro puntos porcentuales por encima del consenso.
El gasto de capital de la compañía ha quedado unos 5.000 millones de dólares por debajo de lo esperado, y otras áreas de negocio han registrado mejores resultados de ventas. Los ingresos y el beneficio del trimestre han superado las previsiones. Según los analistas, estos resultados refuerzan la confianza en la capacidad de la empresa para mantener un crecimiento de los ingresos del 15–19 %, y su alta eficiencia operativa contribuirá a ampliar el margen operativo.
Fuente de las imágenes: finance.yahoo.com
Las acciones de Google se han hundido más de un 13 % tras la publicación de un informe trimestral que puede calificarse de decepcionante, tanto por sí mismo como en comparación con las cifras de Microsoft. Como resultado, la capitalización de Google se ha desplomado en 500.000 millones de dólares de golpe.
Los ingresos del negocio de búsqueda de Google han sido de 63.400 millones de dólares frente a una previsión de 64.900 millones. Esto ha avivado el temor a que la posición de la compañía se tambalee por la presión de competidores como Claude y ChatGPT, pese a las cuantiosas inversiones de la propia Google.
En el tercer trimestre, Alphabet destinó a gasto de capital el 121,4 % de su flujo de caja operativo, mientras que en Microsoft esa ratio, sin contar los arrendamientos financieros, fue del 68 %. Un coeficiente más bajo significa que la empresa conserva más fondos libres para recomprar acciones, pagar dividendos o amortizar deuda. Un indicador por encima del 100 % indica que la compañía gasta más de lo que genera en su actividad operativa y se ve obligada a cubrir la diferencia con reservas o endeudamiento.
El cuantioso gasto de capital de Alphabet, que este año podría alcanzar los 205.000 millones de dólares, sorprende, pero es precisamente lo que impulsa el crecimiento de otra importante área de negocio de Google, la relacionada con la IA. Los ingresos de Google Cloud se han más que duplicado hasta los 30.710 millones de dólares, pero los gastos de Alphabet han sido tan elevados que han eclipsado ese crecimiento.
Alphabet ha reportado un flujo de caja libre negativo de 9.100 millones de dólares, casi el triple de lo que preveían los analistas de Wall Street. Con el mercado cada vez más nervioso por el flujo de caja libre negativo de los gigantes tecnológicos, los resultados de Google se han recibido de forma muy negativa.
El ritmo de crecimiento de los ingresos de Google por búsquedas se ha ralentizado en el tercer trimestre hasta el 12 %, frente a un crecimiento esperado del 14,7 %, pese a que la compañía afirma que el número de búsquedas crece al ritmo más rápido de los últimos cinco años. Este negocio, que durante mucho tiempo ha dado buenos beneficios, se ha visto amenazado por los chatbots y agentes de IA, que están cambiando la forma de buscar información, y ello justo cuando la propia empresa invierte cada vez más en esta tecnología.
La distinta reacción del mercado a los resultados de ambas compañías demuestra que, si antes los inversores aplaudían el gasto agresivo en crear capacidad de cálculo (a menudo con dinero prestado), ahora exigen pruebas de que el crecimiento posterior podrá cubrir los gastos futuros.