En la Conferencia Mundial de Robótica de Pekín, la empresa NeodraDynamics ha mostrado Neo1, un robot industrial gigante de unos cuatro metros de altura.
Neo1 está orientado a tareas industriales que entrañan un peligro elevado para una persona: el montaje de mecanismos pesados, la minería, el rescate de personas atrapadas bajo escombros y el trabajo en instalaciones de energía nuclear. La compañía ha señalado que, pese a sus dimensiones descomunales, Neo1 es capaz de ejecutar con gran precisión las tareas que se le encomiendan y de realizar manipulaciones delicadas.
El robot pesa alrededor de 1,2 toneladas y cuenta con más de cuarenta articulaciones accionadas por sistemas hidráulicos. La máquina tiene 41 grados de libertad y puede, por ejemplo, doblar un solo codo o girar los antebrazos. Al trabajar con ambos brazos, Neo1 puede levantar cargas de hasta 500 kg.
Por ahora, el robot funciona mediante un programa predefinido desde un ordenador situado a distancia y se alimenta por cable, aunque en el futuro está previsto dotarlo de batería. El desarrollo del mecanismo de marcha tampoco está terminado todavía, si bien puede utilizarse instalando sus brazos por separado sobre una base con ruedas.
De momento, Neo1 es solo un prototipo de demostración, pero en un futuro próximo la empresa tiene previsto ofrecer el robot a compañías industriales para usos como la construcción.