El medio Nikkei, citando fuentes de la cadena de suministro, informa de que la producción inicial del iPhone Ultra, el primer smartphone con pantalla flexible de Apple, se limita actualmente a unos pocos cientos de unidades al día.
Nikkei señala que esto se debe a los altísimos estándares de control de calidad que Apple exige para su primer «plegable». Se espera que, tras su presentación, el iPhone Ultra sufra una escasez severa, aunque Apple está trabajando activamente para aumentar la producción y satisfacer la demanda.
Apple ya ha tenido problemas con las pruebas del iPhone Ultra: la compañía busca la máxima calidad y durabilidad, por lo que impone requisitos de fiabilidad mucho más estrictos que los de sus competidores, especialmente en lo que respecta al pliegue de la pantalla interna y a la calidad de la bisagra.
Apple espera vender entre 8 y 10 millones de unidades para finales de año y confía en que el mercado de los smartphones plegables crezca para aumentar sus beneficios.