Es el decimocuarto vuelo del cohete de SpaceX; todos los anteriores fueron suborbitales.
Poco después del despegue se apagó uno de los motores de Starship. Los ingenieros dieron luz verde a la continuación del vuelo, pero redujeron la operación de 10 a 3 horas.
Durante el vuelo, la nave puso en órbita 26 satélites Starlink. Tras completar la misión, el cohete amerizó con éxito en el océano Pacífico.