Ocho horas de trabajo condensadas en un vídeo timelapse de seis minutos. Los androides humanoides se ocupan de tareas rutinarias: clasificar piezas en la fábrica de automóviles de Xiaomi.
En las redes han señalado que los robots no parecen eficientes, aunque probablemente se trate más de una prueba de sus capacidades que de un escenario real de trabajo.
«Es un paso más hacia su implantación en la producción industrial».