La empresa Caim ha presentado el prototipo de una cámara poco convencional, la CAIM 1. Crea una firma criptográfica de cada fotografía que toma: el objetivo es que así se pueda confirmar el origen humano de la imagen.
Según la compañía, el 96% de las fotografías generadas por IA resulta hoy casi imposible de distinguir de una imagen real, y el número de imágenes sintéticas en los medios ha crecido un 500% desde 2022. Eso llevó a sus creadores a diseñar un dispositivo que certifique la autenticidad de las fotografías.
La CAIM 1 está en fase de diseño, por lo que su funcionamiento no está del todo claro. En la empresa señalan que, en el momento de tomar la foto, un procesador integrado en la cámara genera una certificación criptográfica de la autenticidad de la imagen, que en el futuro se almacenará en un sistema descentralizado. Prometen que cualquier usuario de la red podrá verificar esa certificación digital.
El procesador necesita, según la compañía, una refrigeración potente, por lo que la Caim incorpora un ventilador de Noctua situado detrás del sensor del dispositivo.
Además, la empresa promete acompañar cada imagen con un recibo físico con código QR. No aclara si lo imprimirá el propio dispositivo o una impresora externa.
El dispositivo no incluirá objetivos. La CAIM 1 cuenta con una montura universal a la que se pueden acoplar lentes de otros fabricantes.
Se desconocen la fecha de lanzamiento y el precio del dispositivo. En Caim prevén dar más detalles sobre la cámara en el primer trimestre de 2027.