El periodista de Bloomberg Jason Schreier ha explicado por qué Sony decidió retirar su apoyo financiero al próximo juego de Hideo Kojima, Physint.
Fuentes cercanas a la situación citadas por Schreier han señalado que el proyecto se topó con dificultades de producción. El estudio de Kojima habría incumplido varios plazos internos y se habría desviado notablemente del presupuesto acordado.
A eso se suma que en PlayStation, según estas informaciones, no querían «gastar cientos de millones de dólares en un juego sin exclusividad permanente». Los proyectos anteriores de Kojima, las dos entregas de Death Stranding, fueron exclusivas temporales de las consolas PlayStation. Un año después de su lanzamiento, ambos juegos llegaron a PC, y el Death Stranding original también acabó disponible en consolas Xbox.
Las mismas fuentes indican que las dos entregas de Death Stranding vendieron bastante por debajo de lo que esperaba Sony, lo que también influyó en la decisión radical de la compañía.