La Asamblea Nacional de Francia ha aprobado una enmienda al proyecto de presupuesto para 2027 que introduce un impuesto al tráfico de internet para las empresas. La propuesta consiste en cobrarles 0,055 euros por cada GB de datos, con un máximo del 15% de su facturación en Francia o del 2% de su facturación total.
Está previsto que los proveedores de internet locales midan el volumen de datos transmitidos, teniendo en cuenta la empresa que los envía y la cantidad de tráfico, pero sin datos sobre los destinatarios. Esa información deberá remitirse a la administración tributaria cada trimestre.
Los autores de la iniciativa calculan que el nuevo impuesto podría aportar al presupuesto francés unos 10.000 millones de euros al año. Según las estimaciones del regulador Arcep, el tráfico de datos hacia los abonados asciende a 200.000 millones de GB anuales. El 50% del tráfico de datos en Francia corresponde a Netflix, Google, Meta, Amazon y Akamai, según la información difundida.
Por ahora, las medidas propuestas aún deben superar varias etapas de examen del proyecto, de modo que todavía no hay una decisión definitiva. En particular, el Gobierno se opone al proyecto: parte de los costes podría recaer no en las grandes corporaciones extranjeras, sino en pequeños proveedores de contenido, incluidos los franceses.